Estudié los idiomas extranjeros porque me gusta hablar. Me gustaba hablar con chicas, especialmente las chicas extranjeras. Y cuando yo tengo la oportunidad de hablar con la gente, aparte de los anglohablantes, trato hacerlo.
Ahora, en vez de hablar solamente con unos 1.4 billón anglohablantes, puedo hablar con 400 millón hispanohablantes y 250 millón de habla francés. Es mucha gente con quien puedo hablar en su lengua nativa o segunda lengua. Pues, si me canso hablar con una persona, hay otra 2.05 billón con quien para conversar.
Ahora, como profe de idiomas, más importante para mí es utilizar la lenguaje para comunicarse. La técnica tradicional es enseñar las lenguas por gramática. Francamente, es aburrido y no refleja como aprendemos nuestra lengua nativa. Además, los estudiantes no quieren aprender los puntos gramaticales. Siempre dicen, "quiero hablar el idioma." Pero los educadores que somos, la mayoría de nosotros enseñamos como los aprendimos los idiomas, por la gramática. Pero en la aldea global en que vivimos, necesitamos ser capaces de hablar más que inglés con competencia. Pero no lo logramos.
Como profe, siempre busco oportunidades reales para mis estudiantes. Gracias a la tecnología que nos proviene el mundo, yo puedo hablar por video con una mujer en Argentina o con un señor en Tailandia. Verdaderamente, la tecnología no nos impide usar nuestro idioma en tiempo real con los individuos. Lo que resuelta difícil es encontrar una aula de clase que tiene la conexión, recursos, y habilidad de realizar éstos encuentros.
En unos años, mi meta como profe es lo siguiente, colaborar con otra clase que sea hispanohablante o habla francés, donde trabajamos juntos para encontrar soluciones usando nuestros idiomas como instrumento de resolverlos. Uno se puede soñar.
Como profe, siempre busco oportunidades reales para mis estudiantes. Gracias a la tecnología que nos proviene el mundo, yo puedo hablar por video con una mujer en Argentina o con un señor en Tailandia. Verdaderamente, la tecnología no nos impide usar nuestro idioma en tiempo real con los individuos. Lo que resuelta difícil es encontrar una aula de clase que tiene la conexión, recursos, y habilidad de realizar éstos encuentros.
En unos años, mi meta como profe es lo siguiente, colaborar con otra clase que sea hispanohablante o habla francés, donde trabajamos juntos para encontrar soluciones usando nuestros idiomas como instrumento de resolverlos. Uno se puede soñar.
